Edición 74

Editorial

En la edición anterior comentamos sobre la gran biodiversidad de nuestro país, tan rica y amplia, de sus increíbles ecosistemas, muchos de ellos únicos en el mundo, sitios que, por innumerables circunstancias, se ve imposible recorrerlos todos, es por ello que en cada oportunidad que se presenta, nos encaminamos para visitarlos. La dicha nos envuelve ante la suerte de conocerlos y admirarlos, al menos por instantes, y con mayor fortuna poder recorrerlos para adentrarnos un poco más en esos escenario únicos.

Al observar esos grandes espacios naturales es inevitable experimentar sentimientos encontrados, porque no sólo están presentes sus paisajes coloridos, sus sonidos y sus gratificantes escenarios, sino que esos encuentros nos muestran que las plantas y los animales se enfrentan en una lucha ruda por la sobrevivencia. Todo un mundo lleno de vida, pero despiadado cuando entra en acción el depredador: la lucha diaria por sobrevivir.

 

De ahí que en esta edición de Aventura Vertical les presentemos un contenido que nos muestra esta gran riqueza natural de nuestro país: espacios que nos invitan a la contemplación, a recorrerlos y aprender a través de experiencias directas; admirar al flamenco rosa en la península de Yucatán, visitar espacios milenarios que nos muestran espectaculares paisajes, como el cañón del río La Venta, en Chiapas. No hay que olvidar que en el turismo de naturaleza los encuentros con la diversidad cultural y la aventura son inevitables, así como también lo es deleitarnos con la comida tradicional mexicana.
Una de esas grandes aventuras es el ascenso a uno de los grandes colosos rocosos: la Peña de Bernal en Querétaro o ascender los volcanes más altos de nuestro país y admirar desde esas montañas el encuentro entre las nubes y la Tierra.
Si quieren conocer más de nuestro país, no dejen de visitar estos mágicos lugares.
¡Los invitamos!

Carlos González