Edición 80.

Las áreas naturales protegidas federales, estatales o particulares, han sido en México un instrumento para la protección y conservación de lugares con gran relevancia natural, de riqueza invaluable de especies naturales y por sus ecosistemas.

Editorial

El proceso de designación de estas áreas ha sido una buena intención y con el ánimo de cuidar estos ecosistemas o zonas frágiles, se sujetan a regímenes especiales de protección, conservación, restauración y desarrollo según las categorías establecidas en la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente (LGEEPA). Este programa determina instrumentos y estrategias de conservación y protección como el plan de manejo que acota, limita o restringe actividades que podrían poner en riesgo la naturaleza que envuelven estas zonas. Sin embargo por inconsistencias en la aplicación de reglamentos o por intereses económicos que tienen que ver con la minería, uso del agua, el recurso forestal o el acceso carretero, se vulneran las declaratorias de protección. Tal es el caso de la Reserva de la Biosfera de Sierra de La Laguna en Baja California Sur. Desde hace más de seis años se ha tratado de imponer el proyecto minero Los Cardones, para la extracción de oro a cielo abierto en la zona de amortiguamiento de la Reserva, se dice que el proyecto tiene un valor de más de diez mil millones de dólares en diez años. El seis de septiembre de este año en el pleno de la cámara de senadores, el senador Víctor Manuel Castro Cosío, presento un punto de acuerdo al pleno para solicitar a la SEMARNAT para que no otorgue el permiso a la minera. La empresa extractora dice que operara bajo las premisas de responsabilidad social, ambiental y económica, donde el beneficio presente no comprometa el desarrollo futuro. Y que realizará una importante inversión en el rescate de especies, la creación de viveros, la producción de semilla, la conservación y el mejoramiento del suelo así como la restauración ecológica y rehabilitación física del predio al término del proyecto. Sin embargo hemos visto a lo largo de la historia de la minería en todo el mundo, que la contaminación y la alteración de los ecosistemas han sido de gran impacto negativo a las áreas naturales donde se desarrolla esta industria. Baja California Sur al igual que otras áreas de México cuentan con una naturaleza invaluable, y se deben conservar sus áreas naturales, en todo caso podría tener un aprovechamiento a través de un turismo planificado y sustentable, el cual generaría su conservación, desarrollo local, proyectos sustentables y una economía verde. Ojalá La Sierra La Laguna no sea víctima de esta industria depredadora.

Carlos González