En el norte de Puebla es fresco, Zacapoaxtla puede ser frío pero al estar en ese momento sintiendo tal frescura y mirar el verde paisaje por donde la neblina bajaba, fue realmente otra percepción tan reconfortante. Me acompañaba el biólogo ornitólogo Bernardino Villa Bonilla que, en colaboración con Yuriria Velasco Martínez y otros jóvenes del Servicio de Promoción Integral Comunitario Juvenil de Zacapoaxtla, impulsa la conservación del entorno y el desarrollo de las comunidades de la región.

Una gran ventaja de ser acompañado por un conocedor de la región es que podemos apreciar la naturaleza con más detalle. Bernardino nos indicó las propiedades de los bosques primario y secundario; su exposición fue muy clara, pues estábamos frente a ellos. Parte de la flora del lugar, comentaron los jóvenes guías del servicio comunitario, es usada como remedio para enfermedades de la garganta, corazón e incluso para suavizar las líneas de expresión (las arrugas); también, como elementos de ornato en los festejos regionales.
Llegamos a la parte más alta, para entonces ya hacía calor; ahí tomamos un descanso, agua y alimento, a lo lejos podíamos ver las casas de los habitantes: era una vista muy clara y hermosa.


Una de las ocupaciones ha sido el análisis o el inventario de los recursos naturales que puede ofrecer la Sierra Norte de Puebla:

“En el turismo de naturaleza somos nuevos y vamos avanzando y estamos creando esta oferta de servicios de naturaleza, para que el visitante tenga actividades en las cuales se pueda entretener y quedarse más días con nosotros”.

Actualmente se están impulsando senderos interpretativos y a ello suman un proyecto de avistamiento de aves con la ayuda de los biólogos especializados; también nos informó que se están consolidando, gracias a la capacitación especializada, en senderismo y primeros auxilios.

Caminamos por una vereda que nos condujo al mirador desde donde pudimos apreciar la Cascada de la Olla, con su impresionante cañada. El hostal cuenta con varios servicios: hospedaje en cabañas, ciclismo de montaña, cabalgata, área de fogatas, lago artificial con lanchas para remar y cancha de fútbol, todo rodeado de verde naturaleza: es un pequeño paraíso, como bien lo describió don Juan, quien nos acompañó a conocer tan importante sitio.

Podemos practicar rappel en la Finca Santa María Tres Arroyos durante la semana santa: es un servicio especializado y seguro, ya que es una tradición anual en la finca, nos indicó Israel.
En la tienda de la finca tienen como productos el Toro Bravo, el Apulco tradicional, los aguardientes de panela y reposado; cinco licores hechos de frutas naturales: zarzamora, naranja y café, así como el tradicional yolixpa (de yóllotl, corazón y de ixpactic medicina), elaborado con toronjil y café de grano molido, y el cheltepín (chile de árbol) que es producto de la región, molido con cacahuate y frito en aceite. También apoyan la comercialización de artesanías producidas en Xalacapan, elaboradas de forma artesanal en telares de cintura.
En Zacapoaxtla, la pesca de trucha arco iris ha sido un deporte practicado por varias generaciones en el río Apulco, un torneo que desde 1980 se realizaba, pero en 1999 por una tormenta tropical se dejó de organizar; no obstante, se ha recuperado y a petición de los mismos pescadores y con el apoyo del gobierno municipal se llevó a cabo el XIII Gran Torneo de Pesca Deportiva de Trucha Arco Iris.

Nuestro recorrido concluyó en Ejecayan donde visitamos la cascada Velo de Novia; su nombre deriva por la forma que tiene la cascada, la cual desciende del cerro Xolopikok o cerro chismoso, según la traducción náhuatl. A sólo 15 minutos de la cascada se puede degustar trucha cocinada con chile chipotle y hongos, envuelta en papel aluminio, y en otros estilos más.

En Zacapoaxtla, frente a la plaza de armas se encuentra el museo que contiene excelentes fotografías de los hechos heroicos de la batalla de Puebla del 5 de mayo de 1862.