Oriente de Puebla: Laguna Alchichica, Tepeyahualco y Cantona.
Recorriendo el oriente de Puebla: Alchichica, la laguna-cráter
Ubicadas en el oriente de Puebla, específicamente en el municipio de Tepeyahualco, existen diversas lagunas asentadas en antiguos cráteres volcánicos. Entre ellas se encuentran Alchichica, Las Minas, Quechulac, Atexcac, Aljojuta y Tecuitlapa.
Alchichica es la mayor de todas, destacando con más de 2 km de diámetro. Según estudios geológicos, se clasifica como un lago-cráter y su formación se debió a una explosión freatomagmática ocurrida en el Pleistoceno tardío (hace dos millones de años).
Esta laguna-cráter está documentada como uno de los 15 lugares en el mundo que cuentan con estromatolitos (o escamas de piedra). Éstos consisten en estructuras estratificadas de formas diversas y vistosas que simulan arrecifes de coral. Su gran importancia científica radica en que representan los indicadores más antiguos de la vida en nuestro planeta.

Los Axalapascos y el paisaje en el oriente de Puebla.
Axalapasco es un término utilizado por los antiguos pobladores que habitaron la planicie de Puebla y Veracruz para referirse a este tipo de lagunas de agua salobre.
En particular, Alchichica presenta una morfología casi circular y está rodeada por una franja angosta que forma una playa. Desde este punto se contemplan diversas escenas paisajísticas; el color del agua varía según la temporada, transitando del azul oscuro al turquesa y al verde. Asimismo, el entorno permite observar los volcanes Pizarro, Cofre de Perote y Pico de Orizaba.
Alchichica está llena de historia y misticismo. Constituye un paso obligado para quienes transitan por la carretera San Salvador el Seco-Perote y es un punto de interés para quienes practican actividades como la fotografía, el buceo, las caminatas y la bicicleta de montaña.

Tepeyahualco: Camino de haciendas
A pocos minutos de Alchichica se encuentra el municipio de Tepeyahualco. La fundación de este lugar cuenta con un registro del año 1566 establecido a través de una cédula real.
Datos históricos indican que Hernán Cortés cruzó por este municipio y observó una montaña con forma cónica llamada Itzompoaltépetl (hoy conocida como cerro Pizarro), al pie de la cual se encontraba Cantona, una zona arqueológica de gran relevancia.
Debido a la existencia de un camino real, Tepeyahualco operaba como un punto intermedio de comercio en el oriente de Puebla, conectando Veracruz y la Ciudad de México. Al convertirse en un paso obligado, dio origen a la construcción de postas y mesones destinados a ofrecer alimentos y hospedaje. Años después, se establecerían haciendas agrícolas y ganaderas. Un ejemplo destacado es la hacienda San Roque, construida a principios del siglo XVII; actualmente se encuentra en magníficas condiciones, exhibe una arquitectura medieval-francesa y alberga un pozo de agua denominado Pozo San Roque.

Zona arqueológica de Cantona: La casa del sol
Cantona (o casa del sol) es una zona arqueológica asentada sobre una colada de lava de basalto y andesita, caracterizada por flora y fauna propia del malpaís. Está ubicada en el centro norte de la Cuenca de Oriental, dentro del municipio de Tepeyahualco y adyacente al volcán Pizarro.
Esta ciudad prehispánica está construida integralmente con roca volcánica y se estima que alcanzó su apogeo cultural entre los años 150 y 200 d. C
Aunque existen registros que mencionan a Cantona desde 1790 d. C., fue hasta 1858 cuando Henri de Saussure describió el lugar. Lo definió como una prodigiosa masa de lava que se extiende en forma de manto, asimilándolo a un verdadero mar de basalto. Saussure agregó que, si bien en Europa conoció ciudades con similitudes, Cantona es única debido a que en sus construcciones no se utilizó ningún tipo de cementante.

Hoy en día, Cantona es reconocida como una ciudad prehispánica equipada con fortificaciones, edificios, calzadas y más de 16 juegos de pelota.
Cómo llegar a la zona arqueológica y museo de sitio en Cantona
Para acceder a las instalaciones, se pueden tomar las siguientes rutas:
- Desde la Ciudad de Puebla: Tomar la autopista 150 (México-Veracruz) en dirección oriente. A la altura del poblado de Amozoc, continuar por la Carretera Federal 129 (Puebla-Teziutlán) hacia el norte hasta llegar al poblado de Oriental. Posteriormente, continuar por la carretera que conduce a Tepeyahualco, punto donde se desprende el camino directo hacia la zona arqueológica.
- Desde Perote, Veracruz: Tomar la carretera federal 140 hacia el suroeste durante aproximadamente 22 km. Después, tomar la desviación hacia el poniente que conduce a Tepeyahualco.
Horario de atención: Abierto todos los días del año de 09:00 a 18:00 horas.

