Volcán pacaya en Guatemala

Volcán Pacaya en Guatemala: El gigante activo entre ríos de lava

Volcán Pacaya en Guatemala: El gigante activo entre ríos de lava

El volcán Pacaya en Guatemala es el más activo del país. De hecho, sus constantes erupciones y periodos de calma han forjado una arraigada cultura rural en sus laderas. Por consiguiente, la continua deformación de su cuerpo, sumada a la posibilidad de escuchar sus explosiones o presenciar efusiones de lava, lo convierten en el edificio volcánico más visitado del territorio.

Específicamente, ubicado en el departamento de Escuintla, este sitio se encuentra a 45 km de la actual ciudad de Guatemala y a muy corta distancia de la antigua capital, Santiago de los Caballeros (Antigua Guatemala). En consecuencia, de los 37 volcanes identificados en el país (tres de ellos activos), este es sin duda el más accesible e impactante para el viajero y el investigador.

A pie del Volcán
A pie del Volcán

Origen geológico: De la Pangea a la tectónica de placas

Para empezar, comprender la magnitud de la actividad del volcán Pacaya en Guatemala requiere analizar la historia geológica de nuestro planeta. Por ejemplo, a principios del siglo XX, Alfred Wegener formuló la teoría de la deriva continental al notar el mismo patrón fósil y rocoso en bordes continentales de Brasil y Sudáfrica. Por lo tanto, concluyó que todas las tierras estuvieron unidas en un supercontinente llamado Pangea.

Si bien Wegener fue rechazado inicialmente por la comunidad científica, durante la década de 1950 la cartógrafa Marie Tharp mapeó el fondo oceánico y descubrió la gran grieta continental en el Atlántico. Como resultado, estas evidencias consolidaron la teoría de la tectónica de placas. Así, se determinó que el territorio guatemalteco emergió del océano hace más de 50 millones de años gracias al choque entre la placa de Cocos y la del Caribe; es decir, una interacción tectónica que mantiene vivo el vulcanismo en la región.

Expedición geológica al volcán Pacaya: ascenso, tectónica y lavas basálticas.
Expedición geológica al volcán Pacaya: ascenso, tectónica y lavas basálticas.

El ascenso: Turismo sustentable y guías locales

Posteriormente, para iniciar la expedición al Parque Nacional volcán Pacaya en Guatemala, es necesario dirigirse a la aldea de San Francisco. Allí, se localiza el centro de visitantes y el acceso principal a este parque, el cual resguarda 2,000 hectáreas de área protegida.

En la actualidad, debido al impulso del turismo de naturaleza, el acceso al cráter debe ser encabezado obligatoriamente por guías locales. Principalmente, esto no solo genera empleo regional, sino que responde a una necesidad estricta de seguridad. Debido a que la actividad del volcán modifica constantemente los caminos o los oculta con lava nueva, el conocimiento de los locales es vital para la orientación. Además, su experiencia permite avanzar con seguridad sobre la resbalosa ceniza, aunque también existe la opción de realizar el ascenso utilizando caballos.

Expedición geológica al volcán Pacaya: ascenso, tectónica y lavas basálticas.
Expedición geológica al volcán Pacaya: ascenso, tectónica y lavas basálticas.

Lavas basálticas en la zona cumbral

Durante la primera etapa del recorrido, la ladera inicial es boscosa y proporciona sombra. Más adelante, a medio camino, un mirador ofrece una vista despejada del Volcán de Agua, un imponente cono de 15 km de diámetro. Sin embargo, al continuar el ascenso, la vegetación desaparece drásticamente. Esto ocurre porque las erupciones constantes y las altas temperaturas impiden el crecimiento biológico.

Actualmente, el edificio volcánico se eleva a poco más de 2,500 msnm. Al acercarnos a la zona cumbral, a unos 800 metros del cráter principal del volcán Pacaya en Guatemala, pudimos observar detalladamente las curiosas formas de los flujos de magma. Cabe destacar que este es un volcán poligenético; en otras palabras, ha registrado varios periodos eruptivos con alteraciones químicas en su lava.

En su mayoría, las efusiones corresponden a lavas basálticas. Estas se caracterizan por ser sumamente espesas, de avance lento y de baja explosividad. Al momento de fluir a 950 °C, su exterior se enfría formando una corteza sólida, mientras que el interior mantiene su estado líquido y sigue escurriendo. En consecuencia, este proceso termodinámico da origen a curiosos tubos vacíos de roca conocidos como levees.

Expedición geológica al volcán Pacaya: ascenso, tectónica y lavas basálticas.
Expedición geológica al volcán Pacaya: ascenso, tectónica y lavas basálticas.

Observación técnica en los campos de ceniza

Finalmente, el descenso se realizó desde las lomas de piroclastos (el conjunto de materiales arrojados por el cráter) hacia los depósitos de la erupción más reciente. En este punto, se documentó una acumulación de lava de más de medio kilómetro que cubría una sección del valle. Incluso, en una zona donde el suelo presentó un colapso estructural, escapaba un calor constante similar al de un horno industrial. Por consiguiente, se aprovechó este fenómeno geotérmico, práctica común entre los visitantes, para derretir bombones directamente con la temperatura de la tierra.

En conclusión, la exposición frente a un cráter en erupción resulta imponente. Aunque la caminata exige un esfuerzo físico considerable, atestiguar la actividad tectónica en el volcán Pacaya en Guatemala constituye una experiencia técnica de alto nivel, la cual recompensa el recorrido y evidencia la fuerza geológica que moldea la superficie terrestre.